By Adolfo Bioy Casares

En Un Campeón Desparejo, Bioy narra las peripecias de Luis Ángel Morales, un taxista de Buenos Aires, ex alcoholico, de buen corazón y poco inteligente. l. a. novela empieza cuando Luis Ángel Morales recoge a dos extraños tipos que le dan a beber una extraña poción que le transforma los angeles vida. De ahí en adelante, Luis Ángel Morales se convierte en un hombre increible, de salvador de amas de casa y de putas bonaerenses. Pero es más que Hulk. Imagínense una versión de Hulk dirigida por Godard en Buenos Aires. Particularmente, lo que más me agrada de los angeles novela es como Bioy va desbaratando todas las conjeturas que uno se va haciendo acerca del desenlace de los angeles novela. Como un semáforo, los angeles trama va cambiando de un punto a otro y volviendo de nuevo al punto de inicio. De los escritores recientes, me parece que César Aira tiende a esas vueltas, pero en Bioy hay una gracia y un manejo de un lenguaje llano y sencillo de una precisión y una riqueza incomparable.

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Hadrian's Wall

A fusion of Steven Pressfield's Gates of fireplace and the motion picture Braveheart; a singular of historical battle, deadly politics, and the ultimate nice conflict of Roman and Celtic tradition.

For 3 centuries, the stone barrier we all know as Hadrian's Wall shielded Roman Britain from the unconquered barbarians of the island's northern highlands. but if Valeria, a senator's daughter, is shipped to the Wall for an prepared marriage to an aristocratic officer in 367 advert, her trip unleashes jealousy, ardour and epic conflict. Valeria's new husband, Marcus, has supplanted the brutally effective veteran soldier Galba as commander of the famed Petriana cavalry. but Galba insists on escorting the bride–to–be on her trip to the Wall. Is he filing to responsibility? Or plotting revenge? and what's the mysterious prior of the good-looking barbarian chieftain Arden Caratacus, who springs from ambush and who turns out to understand a lot of hated Rome?

As sharp because the fringe of a spatha sword and as piercing as a Celtic arrow, Hadrian's Wall conjures up a misplaced global of Roman beliefs and barbaric romanticism.

Their Eyes Were Watching God

“A deeply soulful novel that comprehends love and cruelty, and separates the large humans from the small of middle, with no ever wasting sympathy for these unfortunates who don’t understand how to reside safely. ” —Zadie SmithOne of crucial and enduring books of the 20th century, Their Eyes have been staring at God brings to lifestyles a Southern love tale with the wit and pathos came upon basically within the writing of Zora Neale Hurston.

Center of Gravity: Star Carrier: Book Two (Star Carrier Series)

Middle of Gravity is the second one ebook within the explosive megastar service sequence via Ian Douglas—and a panoramic new excessive in army sf, the most powerful of the technological know-how fiction subgenres. Battlestar Galactica lovers will adore this saga of final warfare in deep house, as humankind hazards its very destiny, fighting an enormous alien evil empire for you to in achieving transcendence and turn into an enormous energy within the universe.

Funny Boy: A Novel

An evocative coming-of-age novel approximately transforming into up homosexual in Sri Lanka through the Tamil-Sinhalese conflict—one of the country’s so much turbulent and lethal sessions. Arjie is “funny. ”The moment son of a privileged relatives in Sri Lanka, he prefers staging make-believe marriage ceremony pageants together with his girl cousins to scuffling with balls with the opposite boys.

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Del amor que tuvieron recordaba muchos momentos, largos paseos por el Parque Chacabuco y ocasionales funciones del cine de los angeles avenida Rivadavia (si por alguna changa había reunido unos pesos). Tan chicos eran, que solían encontrarse en el parque, en el zone de los columpios, del sube y baja, de las hamacas y del tobogán. Al llegar una tarde divisó, con lo que pudo parecerle un mal presentimiento infundado, al Gordo Landeira, que se dirigía a una hamaca donde había dos chicas. Morales vio, primero, l. a. risueña cara de una de ellas, después una mano del Gordo, que se levantaba y abofeteaba a los angeles otra chica de los angeles hamaca. El Gordo, con esa mano, se arregló cuidadosamente el pelo y, al dar un paso atrás, dejó ver l. a. llorosa cara de Valentina. Corrió hacia ellos Morales. —Te voy a romper el alma —le dijo al Gordo. Se tiraron trompadas que no llegaron y, cuando se trabaron en el cuerpo a cuerpo, Morales des-cargó una serie de golpes cortos en el estómago de su contrincante. Este comentó en tono sarcástico: —Qué fuertes. Tuvo una vacilación, que el Gordo aprovechó para tomarlo de las manos, empujárselas para atrás y obligarlo a arrodillarse. Entonces, por un instante, se vio libre y recibió un puntapié en l. a. cara. Quedó en el suelo, boca abajo, llorando de rabia. Una mano femenina lo acarició. Se incorporó. Vio, a su lado, a l. a. otra chica. —Valentina, ¿dónde está? —Cuando vio que te iba mal, se escapó. —¿Por qué le pegó Landeira? —Se burlaba de él. —¿Cómo te llamás? —Ercilia. Al día siguiente Morales fue al parque, a l. a. misma hora. Encontró, en el sube y baja, a Valentina y al Gordo. Creyó que no lo habían visto, hasta que a un tiempo, como dos muñecos, mientras subían y bajaban volvieron los angeles cara y, con iguales muestras de burla y asombro, alternadamente, el que llegaba arriba en el sube y baja, le sacaba l. a. lengua. Un día supo que Valentina se había ido del barrio. Dejó de verla… Por aquella época Ercilia trabajaba en l. a. fábrica de galletitas de los angeles calle La-ferrére. Solía esperarla a l. a. salida. «Muy buena chica, pero no period lo mismo». «A l. a. vuelta de un año», reflexionó, «los taxistas recorremos todo Buenos Aires, por grande que sea. Quién me cube que un día no los angeles encuentre. No va a ser fácil». Para peor buscaba los angeles cara de una chica de as soon as años y Valentina, si vivía, ya había dejado atrás los veinte. IV Salió a las siete de los angeles mañana. Al tomar Rivadavia no vio un colectivo que venía a toda velocidad; poco faltó para que sucediera una desgracia. «Si no quiero que me aplacen en el examen para renovar el registro», se dijo, «tengo que pasar por l. a. óptica. Lo malo es que en el preciso momento en que a uno le acomodan los anteojos los angeles vista se debilita. Todo el mundo lo sabe». En Rivadavia y Puán levantó a una pareja. los angeles mujer, una chica más bien, le pareció muy linda, muy pobre, muy asustada. «Tal vez me recuerda a Valentina, porque soñé con ella anoche. Qué bueno, si por chicas parecidas me voy acercando y un día los angeles encuentro», pensó, mientras miraba a su pasajera, por el espejo. Los ojos grandes, oscuros, un poco hundidos y los angeles tez tan pálida quizá contri-buyeron a su aire de tristeza y lo que l. a. hacía parecer tan pobre, tal vez fuera el cuellito del tapa-do, de piel negra, raída.

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